En Norsol nos apasiona acompañar a grandes compañías en su transición hacia un modelo energético más sostenible. Por eso, hoy compartimos uno de nuestros proyectos: la instalación fotovoltaica de autoconsumo que hemos desarrollado para PEPSICO en una planta de Burgos.
Este proyecto no solo refuerza el compromiso medioambiental de PEPSICO, sino que también marca un hito dentro de nuestras propias soluciones de energía solar: además de instalar paneles en cubierta, hemos incorporado módulos fotovoltaicos en una de las fachadas del edificio, integrando la tecnología solar en la propia arquitectura del centro.
Energía solar que también forma parte del diseño.
El sistema fotovoltaico instalado cuenta con una potencia total de 650 kWp, repartida en más de 1.200 paneles solares. La parte superior del edificio alberga la mayor parte de los módulos, optimizando la captación solar durante todo el año. Pero lo realmente singular de este proyecto es su aprovechamiento de la fachada como superficie de generación.
Esta integración arquitectónica no solo maximiza la producción eléctrica, sino que también convierte la instalación en un ejemplo de arquitectura solar funcional, donde la estética y la eficiencia energética van de la mano.
Un paso más en la sostenibilidad industrial.
Gracias a esta instalación, PEPSICO reducirá más de 310 toneladas de CO₂ al año, contribuyendo de manera directa a sus objetivos de descarbonización y eficiencia energética. Se trata de un avance significativo dentro de su estrategia global de sostenibilidad, que apuesta por la energía renovable como pieza clave para minimizar el impacto ambiental de sus operaciones.
Para nosotros, este proyecto simboliza perfectamente lo que entendemos por innovación sostenible: soluciones técnicas avanzadas, adaptadas al entorno y con un impacto real tanto en el consumo energético como en la huella de carbono.
